El vino rosado, o vino de una noche, como le dicen en Francia, se puede obtener con varias técnicas; ahí tenemos al rosé clásico en el que la piel de la uva se macera con en el mosto por sólo una noche, pintándolo un poco (de ahí el color rosado). También está el "sangrado" técnica con la que se elabora el "white zinfandel" famoso en EUA, un vino sencillo, frutoso y dulzón. El "clarete" puede encontrarse también en esta clasificación, éste se elabora mezclando una buena proporción de uvas blancas a la fermentación del mosto de uvas tintas.
Seco. Se confirman las frutas rojas y se suman la granada y los arándanos. Intenso en el paladar. Muy al fondo presenta una nota a hierro o sal mineral (indicativo de su lugar de origen). Más información