{"id":1053,"date":"2008-04-18T16:50:57","date_gmt":"2008-04-18T22:50:57","guid":{"rendered":"http:\/\/vinisfera.com\/r\/?p=1053"},"modified":"2010-02-01T20:01:12","modified_gmt":"2010-02-02T02:01:12","slug":"colbert-vs-hirst","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vinisfera.com\/r\/archivo\/1053","title":{"rendered":"Colbert vs. Hirst"},"content":{"rendered":"<h3>Mientras la exposici\u00f3n Ashes and Snow sigue rompiendo todos los r\u00e9cords de asistencia en el Museo N\u00f3mada \u2014montado en pleno Z\u00f3calo de la Ciudad de M\u00e9xico\u2014, Gregory Colbert arremete contra Damien Hirst, el genio del Brit-Art: \u201cYo soy el antivirus de lo que \u00e9l plantea\u201d. \u00bfTienen algo en com\u00fan las propuestas de estos dos populares artistas?<\/h3>\n<div><span style=\"font-family: 'Chaparral Pro', 'Times New Roman', 'Bitstream Charter', Times, serif; font-size: small;\"><\/p>\n<h6>Por Beatriz Bastarrica<\/h6>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>Tengo dos im\u00e1genes ante m\u00ed: en una, un muchacho de rasgos orientales duerme \u2014o quiz\u00e1s medita con los ojos cerrados\u2014 en compa\u00f1\u00eda de un imponente leopardo, con quien parece coexistir pac\u00edficamente, en dulce armon\u00eda. Se apoya en \u00e9l.<\/p>\n<figure id=\"attachment_1059\" aria-describedby=\"caption-attachment-1059\" style=\"width: 500px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-1059\" title=\"Colbert vs. Hirst 3\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/vinisfera.com\/r\/wp-content\/uploads\/2008\/04\/Colbert-vs.-Hirst-3.jpg?resize=500%2C303\" alt=\"\" width=\"500\" height=\"303\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/vinisfera.com\/r\/wp-content\/uploads\/2008\/04\/Colbert-vs.-Hirst-3.jpg?w=500&amp;ssl=1 500w, https:\/\/i0.wp.com\/vinisfera.com\/r\/wp-content\/uploads\/2008\/04\/Colbert-vs.-Hirst-3.jpg?resize=300%2C181&amp;ssl=1 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-1059\" class=\"wp-caption-text\">Imposibilidad f\u00edsica de la muerte en la mente de alguien vivo, Damien Hirst<\/figcaption><\/figure>\n<p>En la otra, una gran caja transparente alberga el cad\u00e1ver de un ternero conservado de forma exquisita. Al aproximarnos a la vitrina por uno de los costados, el cuerpo parece intacto, pero desde el lado contrario, puede observarse que ha sido abierto en canal, de manera que los \u00f3rganos del animal han quedado pulcramente al descubierto.<\/p>\n<figure id=\"attachment_1057\" aria-describedby=\"caption-attachment-1057\" style=\"width: 456px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-1057\" title=\"Colbert vs. Hirst 1\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/vinisfera.com\/r\/wp-content\/uploads\/2008\/04\/Colbert-vs.-Hirst-1.jpg?resize=456%2C317\" alt=\"\" width=\"456\" height=\"317\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/vinisfera.com\/r\/wp-content\/uploads\/2008\/04\/Colbert-vs.-Hirst-1.jpg?w=456&amp;ssl=1 456w, https:\/\/i0.wp.com\/vinisfera.com\/r\/wp-content\/uploads\/2008\/04\/Colbert-vs.-Hirst-1.jpg?resize=300%2C208&amp;ssl=1 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 456px) 100vw, 456px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-1057\" class=\"wp-caption-text\">Obra de Gregory Colbert. De la exposici\u00f3n \u201cAshes and Snow\u201d<\/figcaption><\/figure>\n<p>El nombre de Gregory Colbert, autor de la primera de las im\u00e1genes, aunque a\u00fan no medi\u00e1ticamente disperso por todo el globo, es cada vez m\u00e1s conocido. Desde enero de este a\u00f1o su muestra itinerante de fotograf\u00edas y videos titulada \u201cAshes and Snow\u201d ocupa el Z\u00f3calo de la ciudad de M\u00e9xico. Miles de personas han acudido a visitarla, no solo ah\u00ed, sino en todas las ciudades del planeta por las que ya ha pasado.<\/p>\n<p>Su proyecto cuenta tambi\u00e9n con una p\u00e1gina web \u2014patrocinada, por cierto, por una conocida marca de relojes de lujo\u2014, en la que el autor, que reuni\u00f3 y sigue reuniendo las fotograf\u00edas y pel\u00edculas que integran la exposici\u00f3n durante sus viajes por lugares ex\u00f3ticos de todo el mundo, se\u00f1ala: \u201c(\u2026) con mi trabajo busco redescubrir esa tierra com\u00fan que una vez existi\u00f3 cuando las personas viv\u00edan en armon\u00eda con los animales. Las im\u00e1genes muestran un mundo que no tiene ni principio ni fin, ni un aqu\u00ed ni un all\u00ed, ni pasado ni presente.\u201d<\/p>\n<p>La vocaci\u00f3n de Colbert se rebela, as\u00ed, universal, pante\u00edsta, y casi mesi\u00e1nica. Su visi\u00f3n forma parte de una corriente art\u00edstica de fin de milenio que, siguiendo los pasos de creadores de anta\u00f1o como Gauguin o Artaud, se afana en \u201cespiritualizar\u201d el mundo occidental a trav\u00e9s de la documentaci\u00f3n po\u00e9tica e idealista de culturas remotas que viven en estrecho contacto con la naturaleza. En esa l\u00ednea, cintas como <em>Baraka<\/em> o <em>Koyaanistqatsi<\/em> explotan lo rec\u00f3ndito y nos hacen sentir parte de un universo complejo, fascinante, peligroso, sublime, pero sobre todo, lleno de amor. Un universo en el que este amor es una fuerza omnipotente.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 podr\u00eda relacionar a este artista po\u00e9tico e idealista con el autor de la otra pieza?<\/p>\n<p>Ese otro autor se llama Damien Hirst, artista brit\u00e1nico que lleva un par de d\u00e9cadas en la m\u00e1s absoluta cresta de la ola medi\u00e1tica y que se nos aparece casi como la n\u00e9mesis de Colbert: sus piezas suelen girar alrededor de conceptos como la muerte, el dolor, la enfermedad y la p\u00e9rdida, y son, frente a la paz espiritual propuesta por Colbert, una apolog\u00eda de la violencia. Contenida, s\u00ed, detenida, tambi\u00e9n, pero violencia al fin y al cabo. La violencia de la muerte, de los mataderos, de la sangre, de la descomposici\u00f3n, la violencia del fin de todo. Y tambi\u00e9n del sarcasmo, el implacable sarcasmo y humor negro presente en casi toda su obra.<\/p>\n<figure id=\"attachment_1060\" aria-describedby=\"caption-attachment-1060\" style=\"width: 500px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-1060\" title=\"Colbert vs. Hirst 4\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/vinisfera.com\/r\/wp-content\/uploads\/2008\/04\/Colbert-vs.-Hirst-4.jpg?resize=500%2C339\" alt=\"\" width=\"500\" height=\"339\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/vinisfera.com\/r\/wp-content\/uploads\/2008\/04\/Colbert-vs.-Hirst-4.jpg?w=500&amp;ssl=1 500w, https:\/\/i0.wp.com\/vinisfera.com\/r\/wp-content\/uploads\/2008\/04\/Colbert-vs.-Hirst-4.jpg?resize=300%2C203&amp;ssl=1 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-1060\" class=\"wp-caption-text\">Elementos aislados nadando en la misma direcci\u00f3n para el prop\u00f3sito del entendimiento, Damien Hirst<\/figcaption><\/figure>\n<p>Nacido en 1965 en un hogar modesto de Bristol y tras haber vivido una adolescencia conflictiva rayando en lo delictivo, en 1988 Damien Hirst \u2014por entonces un estudiante de arte en el Goldsmith\u2019s College de Londres\u2014 organiz\u00f3 una exposici\u00f3n colectiva que cambiar\u00eda su destino y el de todos quienes participaron de ella: Freeze. Surgida durante los \u00faltimos a\u00f1os del gobierno de Margaret Thatcher, Freeze encarnaba con absoluta precisi\u00f3n el clima de desencanto, desasosiego, malestar y frenes\u00ed medi\u00e1tico del r\u00e9gimen liderado por la Primer Ministro. Haciendo gala de estrategias de producci\u00f3n art\u00edstica bautizadas como \u201cneo-conceptuales\u201d, Hirst y sus secuaces se apoderaron no s\u00f3lo de un sitial de honor en la escena acad\u00e9mica del arte londinense, sino que hicieron su entrada triunfal a las primeras l\u00edneas de la cultura popular inglesa y mundial.<\/p>\n<p>El resto es historia.<\/p>\n<p>Pero volvamos al meollo de la cuesti\u00f3n, a la posible polarizaci\u00f3n entre las ideas y los productos visuales de ambos creadores.<\/p>\n<p>Colbert y Hirst, Hirst y Colbert. Opuestos, diferentes, enfrentados\u2026 \u00bfo no?<\/p>\n<p>\u00bfSon realmente <em>tan <\/em>distintos? \u00bfLo son en la forma, en el fondo, en ambas o en ninguna?<\/p>\n<p>Veamos: Hirst es un claro apologista de la muerte, mientras que Colbert parece apostar por la vida, conseguida gracias a la armon\u00eda entre todos los seres \u2014algo que Hirst, nihilista convencido, al menos hasta hace poco tiempo, rechaza.<\/p>\n<p>Por otro lado, el elitismo de Hirst \u2014sus obras se venden en cientos de miles de d\u00f3lares, algunas en millones\u2014 y su necesidad casi patol\u00f3gica de polemizar, contrastan con el populismo de Colbert, cuya obra, c\u00e1lida, conciliadora y pretendidamente poseedora de valores universales\u00a0 es capaz de arrastrar a miles de personas hasta el lugar donde se est\u00e9 exhibiendo.<\/p>\n<p>Y m\u00e1s: Hirst mancilla la integridad de la vida. Disecciona, viola, pervierte los cuerpos y luego los expone abiertos al p\u00fablico. Colbert, sin embargo, no toca\u00a0 ni un pelo de sus modelos. Su <em>web<\/em> se encarga de repetir en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n que las fotos son producto de situaciones reales y que nadie result\u00f3 maltratado durante su realizaci\u00f3n.<\/p>\n<figure id=\"attachment_1058\" aria-describedby=\"caption-attachment-1058\" style=\"width: 500px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-1058\" title=\"Colbert vs. Hirst 2\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/vinisfera.com\/r\/wp-content\/uploads\/2008\/04\/Colbert-vs.-Hirst-2.jpg?resize=500%2C264\" alt=\"\" width=\"500\" height=\"264\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/vinisfera.com\/r\/wp-content\/uploads\/2008\/04\/Colbert-vs.-Hirst-2.jpg?w=500&amp;ssl=1 500w, https:\/\/i0.wp.com\/vinisfera.com\/r\/wp-content\/uploads\/2008\/04\/Colbert-vs.-Hirst-2.jpg?resize=300%2C158&amp;ssl=1 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-1058\" class=\"wp-caption-text\">Obra de Gregory Colbert. De la exposici\u00f3n \u201cAshes and Snow\u201d<\/figcaption><\/figure>\n<p>Pero lo fascinante de todo esto es que tambi\u00e9n hay puntos de contacto. Y no son pocos. Por ejemplo \u2014y m\u00e1s all\u00e1 de la obvia coincidencia en el uso de animales\u2014: por\u00a0 m\u00e1s que Colbert haga hincapi\u00e9 en lo contrario, sus im\u00e1genes est\u00e1n altamente manipuladas (\u00bfo suelen ustedes ver con frecuencia a un leopardo, felino conocido por su ferocidad, durmiendo la siesta junto a un ni\u00f1o?), casi al mismo nivel que las de Hirst, quien somete a los cad\u00e1veres que utiliza a un complejo proceso de disecci\u00f3n y conservaci\u00f3n. Como en tantas otras propuestas art\u00edsticas, hay en la obra de ambos artistas un elevado nivel de artificiosidad. Recordemos que el arte no tiene por que retratar la realidad tal cual es. Con propiciar una reflexi\u00f3n sobre \u00e9sta, puede ser suficiente \u2014y a veces, m\u00e1s que suficiente\u2014. En el caso de estos dos artistas, esta reflexi\u00f3n circula por el canal de lo sublime, de todo aquello que nos subyuga y nos hace sentir peque\u00f1os. Ellos, ambos, fuerzan al l\u00edmite sus composiciones y las ideas que \u00e9stas contienen para lograr dicho sentimiento arrollador, a la par categor\u00eda est\u00e9tica.<\/p>\n<p>Otras dos cualidades de \u201cambiente\u201d aparecen en la obra de nuestros dos oponentes: el tiempo detenido y el silencio que de \u00e9ste se deriva. Tanto Hirst como Colbert crean o recrean situaciones de bajo nivel narrativo, atemporales, en las que resulta dif\u00edcil imaginar alguna clase de di\u00e1logo entre los protagonistas de las mismas. Todo parece quieto, incluso cuando se muestra alguna clase de movimiento. \u00c9sa es una efectiva estrategia para provocar en el espectador el sentimiento de lo universal. Ni Colbert ni Hirst la inventaron, pero desde luego s\u00ed saben utilizarla para su propio beneficio.<\/p>\n<figure id=\"attachment_1061\" aria-describedby=\"caption-attachment-1061\" style=\"width: 500px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-1061\" title=\"Colbert vs. Hirst 5\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/vinisfera.com\/r\/wp-content\/uploads\/2008\/04\/Colbert-vs.-Hirst-5.jpg?resize=500%2C338\" alt=\"\" width=\"500\" height=\"338\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/vinisfera.com\/r\/wp-content\/uploads\/2008\/04\/Colbert-vs.-Hirst-5.jpg?w=500&amp;ssl=1 500w, https:\/\/i0.wp.com\/vinisfera.com\/r\/wp-content\/uploads\/2008\/04\/Colbert-vs.-Hirst-5.jpg?resize=300%2C202&amp;ssl=1 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-1061\" class=\"wp-caption-text\">Damien Hirst y Gregory Colbert<\/figcaption><\/figure>\n<p>Porque lo que en realidad est\u00e1n haciendo ambos artistas es reflexionar \u2014y moralizar, cada uno a su estilo\u2014 sobre dos temas universales e intr\u00ednsecamente unidos: la vida y la muerte. Los extremos se tocan. Aunque suene de perogrullo, al nacer, todos lo hacemos bajo la premisa de que alg\u00fan d\u00eda moriremos; al mismo tiempo, no se sabe de nadie que haya muerto sin antes haber vivido&#8230; Y quiz\u00e1s \u00e9sta sea la principal raz\u00f3n del \u00e9xito desmesurado de los dos creadores: ni una sola persona en este mundo puede permanecer totalmente indiferente ante algo que le pasa y le pasar\u00e1. Con estos temas, imposible fallar\u2026<\/p>\n<div><span style=\"font-family: 'Chaparral Pro', 'Times New Roman', 'Bitstream Charter', Times, serif; font-size: small;\"><br \/>\n<\/span><\/div>\n<p><\/span><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mientras la exposici\u00f3n Ashes and Snow sigue rompiendo todos los r\u00e9cords de asistencia en el Museo N\u00f3mada \u2014montado en pleno Z\u00f3calo de la Ciudad de M\u00e9xico\u2014, Gregory Colbert arremete contra Damien Hirst, el genio del Brit-Art: \u201cYo soy el antivirus de lo que \u00e9l plantea\u201d. \u00bfTienen algo en com\u00fan las propuestas de estos dos populares [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[129,52],"tags":[212,214,215,213],"class_list":["post-1053","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-arte-arte-y-ocio","category-arte-y-ocio","tag-ashes-and-snow","tag-damien-hirst","tag-gregory-colbert","tag-zocalo-de-la-ciudad-de-mexico"],"aioseo_notices":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pOj6X-gZ","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vinisfera.com\/r\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1053","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/vinisfera.com\/r\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vinisfera.com\/r\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vinisfera.com\/r\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vinisfera.com\/r\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1053"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/vinisfera.com\/r\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1053\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vinisfera.com\/r\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1053"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vinisfera.com\/r\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1053"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vinisfera.com\/r\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1053"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}