{"id":74,"date":"2009-09-10T19:43:21","date_gmt":"2009-09-11T01:43:21","guid":{"rendered":""},"modified":"2010-09-10T17:20:07","modified_gmt":"2010-09-10T22:20:07","slug":"gabriel-orozco-o-la-vida-de-los-objetos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vinisfera.com\/r\/archivo\/74","title":{"rendered":"Gabriel Orozco o la vida de los objetos"},"content":{"rendered":"<h4>Profeta en su tierra y fuera de ella, el mexicano Gabriel Orozco se aproxima a su consagraci\u00f3n definitiva como artista. As\u00ed lo indica la exposici\u00f3n itinerante que iniciar\u00e1 en el MoMA de Nueva York este diciembre, para despu\u00e9s viajar a Par\u00eds, Londres y Basilea. La mesa est\u00e1 servida para que 2010 sea su gran a\u00f1o.<\/h4>\n<h6>Por Beatriz Bastarrica<\/h6>\n<p><!--more--><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\">En mi casa tengo varios globos terr\u00e1queos. Dos de ellos son tan antiguos que algunos de los pa\u00edses que muestran ya no existen, han cambiado de nombre o han visto modificadas sus fronteras. Desde el punto de vista de la utilidad, mis globos terr\u00e1queos \u201ccaducados\u201d son m\u00e1s bien un fracaso, a no ser que uno quiera estudiar geograf\u00eda antigua.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\">Pero yo no los tengo por su fracasada utilidad. En su d\u00eda los compr\u00e9 en una especie de acto de rescate. Cuando vi el primero, sobre una monta\u00f1a de objetos viejos, se me apareci\u00f3 como un pobre objeto abandonado que, a pesar de su evidente belleza \u2013tiene bonitos colores y est\u00e1 cargado de informaci\u00f3n, \u00fatil o no\u2013 hab\u00eda sido desechado y necesitaba ser salvado. Y ya est\u00e1. Me lo llev\u00e9 a casa, donde muy po\u00e9ticamente convive hoy con mis dem\u00e1s trastos en la \u00faltima etapa de su vida.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\">Yo creo en la vida de los objetos, desde que era una ni\u00f1a. Y, sospecho, lo mismo le pasa al que con seguridad es el artista mexicano vivo m\u00e1s importante (hay quien lo califica adem\u00e1s como uno de los diez m\u00e1s influyentes a nivel internacional): Gabriel Orozco.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\">Todas las biograf\u00edas de Orozco comienzan diciendo que naci\u00f3 en Xalapa, Veracruz, en 1962. Contin\u00faan con su traslado a la ciudad de M\u00e9xico y sus estudios en la Escuela Nacional de Artes Pl\u00e1sticas y, m\u00e1s tarde, en 1986, en el C\u00edrculo de Bellas Artes de Madrid. Y desde ese momento hasta hoy, todas las biograf\u00edas coinciden tambi\u00e9n en su sostenida e imparable escalada profesional, as\u00ed como en su mayor \u00e9xito en el extranjero que en M\u00e9xico, y en su actual residencia, a caballo entre Par\u00eds y Nueva York (aunque la p\u00e1gina Web de su galer\u00eda mexicana a\u00f1ade M\u00e9xico a estos dos lugares).<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\">Aparentemente, Gabriel Orozco es la encarnaci\u00f3n del dicho \u201cnadie es profeta en su tierra\u201d. Y digo aparentemente porque lo cierto es que hace ya varios a\u00f1os que aqu\u00ed, en su pa\u00eds, se le conoce y se le da su lugar \u2013la muestra curada por Patrick Charpenel en Bellas Artes, hace dos o tres a\u00f1os, es un claro ejemplo\u2013. Si Orozco es ignorado en M\u00e9xico hoy en d\u00eda, yo dir\u00eda m\u00e1s bien que lo es en la misma medida en que el p\u00fablico no adepto al arte contempor\u00e1neo ignora a todos o casi todos los dem\u00e1s artistas que componen la escena en este pa\u00eds. Pero esta situaci\u00f3n probablemente cambie a partir del a\u00f1o que viene (2010).<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\">Entre finales de este a\u00f1o y comienzos de 2011, cuatro templos internacionales del arte consagrar\u00e1n \u2013y utilizo terminolog\u00eda religiosa con toda la intenci\u00f3n\u2013 a Gabriel Orozco como la enorme figura que muchos ya consideran que es: el MoMA, en Nueva York; el Centre Pompidou, en Par\u00eds; la Tate Modern, en Londres, y el Kunstmuseum de Basilea, Suiza. \u00c9stas ser\u00e1n las sedes consecutivas de una gran retrospectiva ambulante que planea irse enriqueciendo con algunas de las piezas que Orozco produzca durante ese tiempo.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\">Calculo, as\u00ed, que gente de todas partes podr\u00e1 ver juntas en un mismo espacio piezas como Piedra que cede (1992), Mis manos son mi coraz\u00f3n, \u00c1rbol de samurai (2006), D.S., (1993) o la archiconocida Black kites (Papalotes negros, de 1997). Todas ellas fueron elaboradas con los materiales m\u00e1s diversos; comparten y materializan la que el propio Orozco dice que es una de sus obsesiones fundamentales a la hora de trabajar: la tensi\u00f3n entre lo natural y lo artificial, entre las estructuras de la naturaleza y las inventadas por el ser humano.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\">Muchas de las piezas firmadas por Orozco est\u00e1n creadas a partir de cosas y materiales encontrados, naturales o de desecho. Es por eso que digo que cree en la vida de los objetos. Parafraseando sus propias palabras, busca dislocar los objetos con memoria hist\u00f3rica para as\u00ed descomponer esta misma memoria.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\">S\u00ed, Orozco cree en la vida de los objetos y, adem\u00e1s, lo hace a la manera \u2013y esta decisi\u00f3n no es ni\u00a0casual ni ingenua, dir\u00eda yo\u2013 en la que cre\u00eda Marcel Duchamp. Quiz\u00e1 sea \u00e9sta la cr\u00edtica m\u00e1s constante y tambi\u00e9n m\u00e1s consistente que Orozco recibe a su trabajo: su dependencia conceptual del \u201cpadre\u201d, del genio que abri\u00f3 a pulso las puertas del futuro al arte contempor\u00e1neo. Orozco, sospecho, se resiste a todo esto argumentando, por ejemplo, que su arte es tan nuevo que a\u00fan\u00a0no tiene nombre \u2013a prop\u00f3sito de su calificaci\u00f3n desde un sector de la cr\u00edtica como artista conceptual\u2013, qui\u00e9n sabe si en serio o de manera ir\u00f3nica.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\">Personalmente, me quedo con el lado menos enrevesado y m\u00e1s po\u00e9tico de su producci\u00f3n: todo lo mostrado en la exposici\u00f3n de este mismo a\u00f1o en el Distrito Federal, en la galer\u00eda Kurimanzutto, construida a partir de \u201ccad\u00e1veres\u201d intervenidos de \u00e1rboles y plantas encontrados en diferentes lugares de M\u00e9xico. Las cajas de zapatos vac\u00edas, los repetitivos dibujos gestuales en carb\u00f3n sobre papel y otras piezas de esa clase me recuerdan un poco a aquellas pinturas de Damien Hirst, de hace unos a\u00f1os, que realiz\u00f3 soltando pintura sobre discos en movimiento \u2013y sobre las que el propio Hirst, rey de la iron\u00eda a la par que de la grandilocuencia, lleg\u00f3 a afirmar, para bien o para mal, que hab\u00edan sido demasiado burlescas\u2013.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\">Pero, volviendo a la cuesti\u00f3n de la dependencia conceptual, lo cierto es que, si nos atenemos al momento que vivimos \u2013m\u00e1s all\u00e1 incluso de la ya molesta posmodernidad\u2013 esto no tiene porqu\u00e9 ser algo intr\u00ednsecamente perjudicial. A fin de cuentas, Orozco, en \u00faltima instancia, como cualquier otro artista, s\u00f3lo tiene que demostrarse lo que tenga que demostrarse a s\u00ed mismo. Veremos qu\u00e9 pasa cuando por fin encuentre, o encuentren, un nombre para el arte que crea.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Profeta en su tierra y fuera de ella, el mexicano Gabriel Orozco se aproxima a su consagraci\u00f3n definitiva como artista. As\u00ed lo indica la exposici\u00f3n itinerante que iniciar\u00e1 en el MoMA de Nueva York este diciembre, para despu\u00e9s viajar a Par\u00eds, Londres y Basilea. La mesa est\u00e1 servida para que 2010 sea su gran a\u00f1o. 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