{"id":934,"date":"2008-05-12T17:28:20","date_gmt":"2008-05-12T23:28:20","guid":{"rendered":"http:\/\/vinisfera.com\/r\/?p=934"},"modified":"2010-01-12T18:38:50","modified_gmt":"2010-01-13T00:38:50","slug":"viaje-al-corazon-del-vino-mexicano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vinisfera.com\/r\/archivo\/934","title":{"rendered":"Viaje al coraz\u00f3n del vino mexicano"},"content":{"rendered":"<h3>Ensenada de Todos Santos, en Baja California, es la puerta de entrada a los valles de San Antonio de las Minas, Guadalupe y Santo Tom\u00e1s, hoy por hoy la zona vitivin\u00edcola m\u00e1s importante del pa\u00eds. Desde aqu\u00ed, y a cuenta gotas, tal y como circula el agua en esta hermosa regi\u00f3n, el vino mexicano ha ganado prestigio a nivel nacional e internacional. Quedan muchas batallas por librar, algunas de ellas esenciales para la sobrevivencia misma de la zona. Pero como reconocen todos y cada uno de los productores: el del vino es un negocio lento.<\/h3>\n<h6>Por Gerardo Lammers \/\u00a0Fotograf\u00edas de Carlos Valenzuela<\/h6>\n<div><span style=\"font-family: 'Gill Sans Light', 'Times New Roman', 'Bitstream Charter', Times, serif; color: #d99923; font-size: medium;\"><!--more--><\/span><\/div>\n<div><span style=\"font-family: 'Gill Sans Light', 'Times New Roman', 'Bitstream Charter', Times, serif; color: #d99923; font-size: medium;\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-946 \" title=\"Vi\u00f1a de Liceaga, en San Antonio de las Minas\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/vinisfera.com\/r\/wp-content\/uploads\/2008\/05\/Vi%C3%B1a-de-Liceaga-en-San-Antonio-de-las-Minas.jpg?resize=500%2C281\" alt=\"\" width=\"500\" height=\"281\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/vinisfera.com\/r\/wp-content\/uploads\/2008\/05\/Vi%C3%B1a-de-Liceaga-en-San-Antonio-de-las-Minas.jpg?w=500&amp;ssl=1 500w, https:\/\/i0.wp.com\/vinisfera.com\/r\/wp-content\/uploads\/2008\/05\/Vi%C3%B1a-de-Liceaga-en-San-Antonio-de-las-Minas.jpg?resize=300%2C168&amp;ssl=1 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><\/span><\/div>\n<div><span style=\"font-family: 'Gill Sans Light', 'Times New Roman', 'Bitstream Charter', Times, serif; color: #d99923; font-size: medium;\"><br \/>\n<\/span><\/div>\n<p>Las playas de Ensenada son pedregosas, c\u00e9lebres por sus olas altas, ideales para la pr\u00e1ctica del surf. Sin embargo, en este s\u00e1bado de abril, dichas olas brillan por su ausencia. La situaci\u00f3n se presta para que Hugo D\u2019Acosta, el revolucionario vitivinicultor de la bodega Casa de Piedra, hable sobre la importancia de adaptarse al momento.<\/p>\n<p>Estamos en un jard\u00edn sobre una peque\u00f1a colina con una vista envidiable a las fr\u00edas aguas del Oc\u00e9ano Pac\u00edfico. Bebemos una cerveza mientras esperamos a que se le d\u00e9 el banderazo de salida a una parrillada de almejas y mejillones, a la que est\u00e1n invitados estudiantes de la Universidad Aut\u00f3noma de Baja California, un grupo de chefs internacionales y acuicultores de la zona.<\/p>\n<p>La brisa fr\u00eda que normalmente refresca la costa tampoco se siente: de hecho el aire est\u00e1 caliente y viene, seg\u00fan reportan los que saben, del desierto, lo que podr\u00eda ser un indicio de que se aproxima un viento que aqu\u00ed es conocidos como Santana y que puede ocasionar incendios en el monte.<\/p>\n<p>Al igual que el viento Santana, D\u2019Acosta tambi\u00e9n tiene su lado incendiario.<\/p>\n<p>Antes de llegar a Ensenada no ten\u00edamos mucha informaci\u00f3n sobre su persona. B\u00e1sicamente sab\u00edamos que sus vinos hab\u00edan cobrando una inusitada reputaci\u00f3n en reducidos c\u00edrculos del DF, Guadalajara y Monterrey. Y que los precios resultaban prohibitivos para los bolsillos de muchos consumidores.<\/p>\n<p>Tal vez por eso nos sorprendi\u00f3 encontrar a un tipo de huaraches y pantal\u00f3n de mezclilla, hablando como lo har\u00eda un estudiante de ciencias pol\u00edticas de la UNAM.<\/p>\n<figure id=\"attachment_942\" aria-describedby=\"caption-attachment-942\" style=\"width: 500px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-942\" title=\"Hugo D\u2019Acosta y su esposa Gloria Ramos, en la Casa de Piedra\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/vinisfera.com\/r\/wp-content\/uploads\/2008\/05\/Hugo-D%E2%80%99Acosta-y-su-esposa-Gloria-Ramos-en-la-Casa-de-Piedra.jpg?resize=500%2C295\" alt=\"\" width=\"500\" height=\"295\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/vinisfera.com\/r\/wp-content\/uploads\/2008\/05\/Hugo-D%E2%80%99Acosta-y-su-esposa-Gloria-Ramos-en-la-Casa-de-Piedra.jpg?w=500&amp;ssl=1 500w, https:\/\/i0.wp.com\/vinisfera.com\/r\/wp-content\/uploads\/2008\/05\/Hugo-D%E2%80%99Acosta-y-su-esposa-Gloria-Ramos-en-la-Casa-de-Piedra.jpg?resize=300%2C177&amp;ssl=1 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-942\" class=\"wp-caption-text\">Hugo D\u2019Acosta y su esposa Gloria Ramos, en la Casa de Piedra<\/figcaption><\/figure>\n<p>\u2014No se puede vivir en esta parte del mundo y no ser un individuo politizado.<\/p>\n<p>D\u2019Acosta se considera apartidista y, para muestra, dice que no piensa ir a votar en las pr\u00f3ximas elecciones. No en vano una de sus etiquetas lleva el nombre de \u00c1crata (\u201csin gobierno\u201d, de la bodega Aborigen, proyecto paralelo a Casa de Piedra) y otra m\u00e1s, el de Fecha 2 de octubre (proyecto conjunto con \u00c1lvaro Ptanik), el d\u00eda de la matanza de estudiantes en Tlatelolco, en 1968.<\/p>\n<p>Originario de la Ciudad de M\u00e9xico, D\u2019Acosta es un tipo espigado y moreno, de rostro impasible. Por momentos parece que al igual que su bodega, \u00e9l tambi\u00e9n est\u00e1 hecho de piedra.<\/p>\n<p>Estudi\u00f3 viticultura y enolog\u00eda en Francia e Italia antes de regresar a M\u00e9xico a principios de la d\u00e9cada de 1980. Luego de trabajar para la compa\u00f1\u00eda El Vergel, en Torre\u00f3n (donde conoci\u00f3 a Gloria Ramos, su esposa, actual encargada de la comercializaci\u00f3n de sus vinos), y de probar suerte en el valle de Napa, en California,\u00a0 en 1988 recibi\u00f3 una invitaci\u00f3n para incorporarse a bodegas Santo Tom\u00e1s. Fue en tierras peninsulares donde los frutos de su trabajo comenzaron a ser visibles. Sus doce a\u00f1os en Santo Tom\u00e1s -la bodega m\u00e1s antigua de la regi\u00f3n, que reci\u00e9n celebr\u00f3 sus 120 a\u00f1os- sirvieron de escuela tanto para \u00e9l como para una nueva generaci\u00f3n de j\u00f3venes productores. Lo siguiente fue crear su propia empresa y un poco tiempo m\u00e1s tarde, un taller de oficios en El Porvenir (en el que, entre otras cosas, se ense\u00f1a a hacer vino), significativo nombre para una de las tres poblaciones del Valle de Guadalupe.<\/p>\n<p>De esta forma, D\u2019Acosta se ha convertido en un exitoso vitivinicultor que cada vez se diversifica m\u00e1s (fuera de M\u00e9xico incluso) y, a la vez, en un generoso asesor para un grupo cada vez m\u00e1s numeroso de personas, aficionadas y profesionales, algunas de las cuales se han subido a la ola del <em>vino boutique<\/em> mexicano: producciones no muy elevadas con una calidad notable. Esta Categor\u00eda refleja el potencial y la apuesta de una regi\u00f3n que no puede crecer todo lo que quisiera debido a un hecho indiscutible: la falta de agua.<\/p>\n<figure id=\"attachment_943\" aria-describedby=\"caption-attachment-943\" style=\"width: 500px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-943 \" title=\"Monte Xanic, en el Valle de Guadalupe\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/vinisfera.com\/r\/wp-content\/uploads\/2008\/05\/Monte-Xanic-en-el-Valle-de-Guadalupe.jpg?resize=500%2C267\" alt=\"\" width=\"500\" height=\"267\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/vinisfera.com\/r\/wp-content\/uploads\/2008\/05\/Monte-Xanic-en-el-Valle-de-Guadalupe.jpg?w=500&amp;ssl=1 500w, https:\/\/i0.wp.com\/vinisfera.com\/r\/wp-content\/uploads\/2008\/05\/Monte-Xanic-en-el-Valle-de-Guadalupe.jpg?resize=300%2C160&amp;ssl=1 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-943\" class=\"wp-caption-text\">Monte Xanic, en el Valle de Guadalupe<\/figcaption><\/figure>\n<p>Y sin embargo, el Valle de Guadalupe es esplendoroso.<\/p>\n<p>Una forma de comprobarlo es yendo a visitar las plantaciones y las bodegas del gigante L. A. Cetto, que este a\u00f1o celebra sus primeros 80 a\u00f1os, edad que en t\u00e9rminos enol\u00f3gicos es como la de un chiquillo que empieza a dar sus primeros pasos y que, por lo mismo, hace que el asunto de la denominaci\u00f3n de origen para esta regi\u00f3n deba tratarse con mucha calma. A\u00fan falta historia.<\/p>\n<p>Nos recibe el ingeniero Joaqu\u00edn Leyva, gerente de la planta, que labora para esta vin\u00edcola desde 1974. Califica el momento que atraviesa el vino mexicano como \u201cid\u00f3neo\u201d. Y ante la pregunta sobre el auge de los <em>vinos boutique<\/em>, contesta que ellos tambi\u00e9n tienen su propia l\u00ednea, la \u00fanica que se embotella aqu\u00ed en el valle (el resto se transporta a Tijuana). A\u00f1ade:<\/p>\n<p>\u2014Que seamos una empresa grande no es pecado.<\/p>\n<p>El nombre L. A. Cetto alude a las iniciales de don Luis Agust\u00edn Cetto, hijo de don \u00c1ngelo Cetto, un italiano que naci\u00f3 con el siglo xx y arrib\u00f3 en 1924 a tierras americanas en pos del sue\u00f1o mexicano. Tambi\u00e9n son las iniciales de Luis Alberto Cetto, quien actualmente dirige la empresa desde la Ciudad de M\u00e9xico, y son tambi\u00e9n las de su hijo Luis \u00c1ngelo, de apenas 12 a\u00f1os. Estamos hablando, pues, de una de las dinast\u00edas vitivin\u00edcolas m\u00e1s importantes del pa\u00eds.<\/p>\n<p>Con 1,300 hect\u00e1reas de vi\u00f1edos, repartidos en cuatro ranchos (Valle de Guadalupe, San Antonio de las Minas, San Vicente y Tecate), L. A. Cetto produce un promedio de nueve millones de litros al a\u00f1o, es decir, un mill\u00f3n de cajas. Adem\u00e1s, el italiano Camilo Magoni, en\u00f3logo de toda la vida de esta casa, dispone de un arsenal de variedades para experimentar con a\u00f1os de anticipaci\u00f3n las nuevas combinaciones que saldr\u00e1n al mercado.<\/p>\n<p>Esta capacidad de producci\u00f3n es lo que hace posible a L. A. Cetto ofrecer vinos muy accesibles.<\/p>\n<p>\u2014No tenemos competencia en la relaci\u00f3n calidad-precio \u2014apunta Leyva\u2014, hacer cultura en el consumo del vino es dif\u00edcil con vinos de 500 pesos o m\u00e1s.<\/p>\n<p>Hasta estas instalaciones llegan autobuses de visitantes. En ocasiones especiales se suelen colocar las banderas de los 30 pa\u00edses a los que L. A. Cetto exporta sus vinos.<\/p>\n<p>La propiedad de esta vin\u00edcola termina sobre un cerro poblado por olivos (el clima mediterr\u00e1neo de estas partes es propicio tanto para vi\u00f1edos como para olivares), donde se han construido una serie de explanadas en desnivel. Desde uno de los balcones se asoma un ruedo taurino, pero lo que atrapa la atenci\u00f3n es el paisaje que se abre ante el espectador: una cuadr\u00edcula de cientos de hect\u00e1reas sembradas con vi\u00f1edos. Las primeras 500 son de L. A. Cetto, pero la panor\u00e1mica se completa con muchas m\u00e1s hasta perderse en el horizonte. Se entiende entonces la preocupaci\u00f3n de las cuatro asociaciones de vitivinicultores del \u00e1rea para legislar sobre el uso del suelo. El consenso dice no a las industrias con chimeneas que puedan ensuciar la tierra, el aire y el agua.<\/p>\n<p>No esper\u00e1bamos encontrarnos con las voluptuosas c\u00fapulas de la catedral de San Basilio en pleno Valle de Guadalupe. Pero ah\u00ed est\u00e1n, perfectamente trazadas sobre la salpicadera de una camioneta, estacionada bajo un sauce. Y un mensaje: \u201cConserve el agua, tome vino\u201d.<\/p>\n<p>\u2014Es mi eslogan, lo tengo registrado\u2014, dice un corpulento hombre de rasgos cauc\u00e1sicos en perfecto espa\u00f1ol e inconfundible acento bajacaliforniano.<\/p>\n<figure id=\"attachment_939\" aria-describedby=\"caption-attachment-939\" style=\"width: 500px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-939\" title=\"David Bibayoff, un ruso muy mexicano\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/vinisfera.com\/r\/wp-content\/uploads\/2008\/05\/David-Bibayoff-un-ruso-muy-mexicano.jpg?resize=500%2C289\" alt=\"\" width=\"500\" height=\"289\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/vinisfera.com\/r\/wp-content\/uploads\/2008\/05\/David-Bibayoff-un-ruso-muy-mexicano.jpg?w=500&amp;ssl=1 500w, https:\/\/i0.wp.com\/vinisfera.com\/r\/wp-content\/uploads\/2008\/05\/David-Bibayoff-un-ruso-muy-mexicano.jpg?resize=300%2C173&amp;ssl=1 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-939\" class=\"wp-caption-text\">David Bibayoff, un ruso muy mexicano<\/figcaption><\/figure>\n<p>Se trata de David Bibayoff, de 62 a\u00f1os, descendiente directo de la comunidad de rusos molokanes (\u201cbebedores de leche\u201d) que llegaron a estas tierras a principios del siglo xx, seg\u00fan lo autoriz\u00f3 Porfirio D\u00edaz, y que retomaron el cultivo de la vid y la elaboraci\u00f3n de vinos, labor iniciada en la pen\u00ednsula por misioneros jesuitas \u2014y proseguida por franciscanos\u2014 desde fines del siglo xvii. Se reconoce a los rusos como los primeros vinificadores del Valle de Guadalupe.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de un breve tour por su museo particular, un cuartito con piso de cemento donde un par de maniqu\u00edes exhiben trajes t\u00edpicos rusos junto a una mesa con un viejo samobar (las paredes est\u00e1n cubiertas por fotograf\u00edas en blanco y negro de toda su parentela, incluido un bello retrato de su madre), vamos hasta el extremo del rancho, sembrado en su tercera parte con vi\u00f1edos de distintas variedades, incluida la uva de mesa.<\/p>\n<p>A los pies del cerro y a s\u00f3lo 20 kil\u00f3metros del Pac\u00edfico, este ruso-mexicano construy\u00f3 su bodega. Su producci\u00f3n es peque\u00f1a: s\u00f3lo mil cajas al a\u00f1o.<\/p>\n<p>Un refrescante vasito de vino blanco (chenin blanc-colombard), espumoso por la presi\u00f3n con que ha sido servido directamente del tanque met\u00e1lico de fermentaci\u00f3n, nos pone en sinton\u00eda para escuchar desternillantes an\u00e9cdotas, chistes casi, de indios y rusos en el valle.<\/p>\n<p>Due\u00f1o de un sentido del humor m\u00e1s grande que su propiedad de 100 hect\u00e1reas, Bibayoff da a probar varios de sus tintos, sac\u00e1ndolos directamente de sus barricas con un instrumento que se le conoce como \u201cladr\u00f3n\u201d al que rebautiz\u00f3 con el nombre de un ex presidente mexicano. Habla del nebbiolo como su vino estrella, pero es verdad que el moscatel que hace no canta mal las rancheras.<\/p>\n<p>Afuera, pide consejo sobre los colores adecuados para el piso de un \u00e1rea semicircular multiusos donde, seg\u00fan sus c\u00e1lculos, cabr\u00e1n 600 personas. A s\u00f3lo unos pasos de distancia construye unos ba\u00f1os de muy buen tama\u00f1o para que no haya quejas.<\/p>\n<p>Como muchos otros peque\u00f1os vitivinicultores de la zona, Bibayoff est\u00e1 haciendo una significativa inversi\u00f3n para recibir a los turistas que vendr\u00e1n en agosto a celebrar las fiestas de la vendimia. La llamada \u201cruta del vino\u201d, inspirada en el valle californiano de Napa (segundo destino tur\u00edstico de California despu\u00e9s de Disneylandia), ya est\u00e1 trazada, los se\u00f1alamientos est\u00e1n colocados y, poco a poco, su fama comienza a esparcirse por el territorio nacional y tambi\u00e9n por el sur de los Estados Unidos. Con una superficie cultivada de cuatro mil hect\u00e1reas de vi\u00f1edos, el Valle de Guadalupe es peque\u00f1o comparado con las grandes regiones del mundo (Burdeos tiene 180 mil hect\u00e1reas, por ejemplo). Sin embargo, sus fiestas ya figuran en el mapa.<\/p>\n<p>Bibayoff se pone serio por unos instantes para hablar del problema del agua. Como agricultor sabe perfectamente lo que las reservas del valle est\u00e1n disminuyendo de manera escandalosa.<\/p>\n<p>El principal problema radica en que Ensenada y sus m\u00e1s de 400 mil habitantes se surten desde hace casi 25 a\u00f1os de los mantos acu\u00edferos del valle de Guadalupe, seg\u00fan un acuerdo que se hizo en tiempo de Ernesto Ruffo Appel, el primer gobernador panista de M\u00e9xico. La situaci\u00f3n ya se volvi\u00f3 insostenible (dicho acuerdo era s\u00f3lo por dos a\u00f1os).<\/p>\n<p>Bibayoff, que se ostenta como el primer t\u00edtulo profesional del valle (es ingeniero agr\u00f3nomo), fue nombrado por sus colegas como presidente del comit\u00e9 de aguas. En su opini\u00f3n, la soluci\u00f3n consiste en que el valle de Guadalupe le cierre definitivamente la llave a Ensenada y que esta ciudad, cabecera del municipio m\u00e1s grande de M\u00e9xico, se provea de agua dulce mediante plantas que desalinicen el agua del mar.<\/p>\n<p>Ensenada es la ciudad con la mayor densidad de cient\u00edficos de todo el pa\u00eds. Entonces, \u00bfpor qu\u00e9 no se ha hecho esto antes? Entre otras cosas porque la tecnolog\u00eda que se requiere para quitarle la sal al oc\u00e9ano sigue siendo muy costosa.<\/p>\n<figure id=\"attachment_941\" aria-describedby=\"caption-attachment-941\" style=\"width: 500px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-941\" title=\"Hans Backoff, siempre elegante\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/vinisfera.com\/r\/wp-content\/uploads\/2008\/05\/Hans-Backoff-siempre-elegante.jpg?resize=500%2C339\" alt=\"\" width=\"500\" height=\"339\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/vinisfera.com\/r\/wp-content\/uploads\/2008\/05\/Hans-Backoff-siempre-elegante.jpg?w=500&amp;ssl=1 500w, https:\/\/i0.wp.com\/vinisfera.com\/r\/wp-content\/uploads\/2008\/05\/Hans-Backoff-siempre-elegante.jpg?resize=300%2C203&amp;ssl=1 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-941\" class=\"wp-caption-text\">Hans Backoff, siempre elegante<\/figcaption><\/figure>\n<p>A estas horas del mediod\u00eda, la neblina se ha disipado y el sol cae a plomo.<\/p>\n<p>En lo alto de un promontorio, desde donde se divisan sus 60 hect\u00e1reas de vi\u00f1edos, se encuentra un edificio cuadrangular, cuya silueta recuerda a un palacete griego. Se trata de Monte Xanic, una de las bodegas m\u00e1s vigorosas y que ha consolidado en muy poco tiempo un gran prestigio a nivel nacional.<\/p>\n<p>Fundada en 1988, esta empresa fue la iniciadora del concepto de <em>vinos boutique <\/em>el pa\u00eds. Desde entonces, la apuesta del en\u00f3logo mexicano de origen alem\u00e1n Hans Backoff ha sido producir, usando la m\u00e1s alta tecnolog\u00eda, vinos en un estilo europeo, afrancesado, de guarda amplia, para el mercado nacional.<\/p>\n<p>Con una producci\u00f3n que sigue estando por debajo de las 50 mil cajas anuales, el \u00e9xito de esta apuesta es particularmente llamativo, pues aport\u00f3 su granito de arena para cambiar la percepci\u00f3n de miles de consumidores con respecto a la calidad del vino mexicano. \u201cXanic\u201d, palabra huichola que significa \u201cflor que brota con las primeras lluvias\u201d se ha convertido en sin\u00f3nimo de un vino mexicano \u2014blanco y tinto\u2014, a la altura de cualquier vino espa\u00f1ol o franc\u00e9s en el mismo rango de precios.<\/p>\n<p>En el interior de la bodega se respira una intensa actividad. Arriba del \u00e1rea de embotellado, hay un tapanco de madera sobre el que est\u00e1 montada la sala de degustaci\u00f3n.\u00a0 Detr\u00e1s de la barra encontramos a Karola Saenger, una encantadora rubia que descorcha un chardonnay, heladito, que nos parece insuperable.<\/p>\n<p>En eso llega un autob\u00fas de estudiantes provenientes de la Universidad de Chapingo, y Karola nos pide que la acompa\u00f1emos en su tour.<\/p>\n<p>\u2014As\u00ed me van a ver en acci\u00f3n.<\/p>\n<p>La labor de esta energ\u00e9tica mujer, una dise\u00f1adora de interiores originaria del DF sin las m\u00e1s m\u00ednimas intenciones de regresar a la capital, consiste en buen medida en difundir la cultura del vino, algo que todos los productores bajacalifornianos saben que es fundamental para que esta industria prospere.<\/p>\n<p>A los pies del promontorio, junto a un relajante espejo de agua, entramos por una puertecilla a lo que simula ser una gruta. Es una gigantesca cueva, o mejor dicho cava, oscura, fr\u00eda y h\u00fameda, con capacidad para 8 mil barricas, pero que en la actualidad se basta con 2 mil. El muro principal fue dejado con los relieves ocasionados por el barreno. El ej\u00e9rcito mexicano necesit\u00f3 de tres toneladas de dinamita para perforar la roca.<\/p>\n<p>Y, aunque por el momento, Karola explica que no tienen pensado crecer mucho m\u00e1s en producci\u00f3n, como una manera de mantener la calidad, Monte Xanic est\u00e1 en tratos con la firma asi\u00e1tica Banyan Tree para desarrollar un hotel de 35 suites de s\u00faper lujo, para lo cual se contempla una inversi\u00f3n de 40 millones de d\u00f3lares.<\/p>\n<p>De nuevo en el <em>Tasting Room, <\/em>la conversaci\u00f3n vuelve a prender, junto a una copa de Gran Ricardo, el vino tinto estrella de esta casa.<\/p>\n<p>San Antonio de las Minas es la primera poblaci\u00f3n que el visitante encuentra saliendo de Ensenada, por la carretera que va a Tecate. Es tambi\u00e9n el nombre del valle que por razones pr\u00e1cticas se suele incluir dentro del de Guadalupe, aunque hidrol\u00f3gicamente hablando es independiente.<\/p>\n<figure id=\"attachment_938\" aria-describedby=\"caption-attachment-938\" style=\"width: 500px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-938\" title=\"Christoph Gaertner y Joaqu\u00edn Prieto, dispuestos a quedarse\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/vinisfera.com\/r\/wp-content\/uploads\/2008\/05\/Christoph-Gaertner-y-Joaqu%C3%ADn-Prieto-dispuestos-a-quedarse.jpg?resize=500%2C276\" alt=\"\" width=\"500\" height=\"276\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/vinisfera.com\/r\/wp-content\/uploads\/2008\/05\/Christoph-Gaertner-y-Joaqu%C3%ADn-Prieto-dispuestos-a-quedarse.jpg?w=500&amp;ssl=1 500w, https:\/\/i0.wp.com\/vinisfera.com\/r\/wp-content\/uploads\/2008\/05\/Christoph-Gaertner-y-Joaqu%C3%ADn-Prieto-dispuestos-a-quedarse.jpg?resize=300%2C165&amp;ssl=1 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-938\" class=\"wp-caption-text\">Christoph Gaertner y Joaqu\u00edn Prieto, dispuestos a quedarse<\/figcaption><\/figure>\n<p>Luego de un tramo sinuoso pero suave, dominado por cerros copeteados de rocas blancas, el automovilista se encontrar\u00e1 con una recta. Las bodegas ir\u00e1n apareciendo a ambos lados del camino, aunque en ocasiones es necesario tomar sencillos caminos alternos. Tal es el caso de la bodega Vinisterra, donde reposan los vinos Domin\u00f3, Macouzet y Vinisterra.<\/p>\n<p>Nos recibe el en\u00f3logo suizo Christoph Gaertner, al que vemos salir de una fortaleza de ladrillo rojo. Mientras conversamos con \u00e9l, una cuadrilla de alba\u00f1iles trabaja a buen ritmo. Esta pr\u00f3xima fiesta de la vendimia ser\u00e1 de estreno para muchos.<\/p>\n<p>Somos la regi\u00f3n vitivin\u00edcola m\u00e1s peque\u00f1a del mundo \u2014dice con marcada pronunciaci\u00f3n gutural\u2014, aqu\u00ed lo \u00fanico que es grande es la fiesta. Y me parece que es la m\u00e1s grande del mundo.<\/p>\n<p>Gaertner se enamor\u00f3 primero de una mexicana y despu\u00e9s de M\u00e9xico. Y luego de un an\u00e1lisis frente al mapa, la pareja apunt\u00f3 a la Baja California.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de trabajar una temporada para bodegas Santo Tom\u00e1s, Gaertner decidi\u00f3 buscar nuevos aires. Hasta el momento su cepa europea se ha adaptado bastante bien: maneja el <em>slang<\/em> norte\u00f1o como cualquier vato de la regi\u00f3n.<\/p>\n<p>Le preguntamos por el momento que atraviesa el vino mexicano.<\/p>\n<p>\u2014Estamos en un buen momento, s\u00ed. Es una moda, claro, pero con bases. Hace un tiempo no estaba claro si me iba a quedar.<\/p>\n<p>Al rato ya estamos todos en la bodega Tres R\u00edos, con el ensenadense Joaqu\u00edn Prieto, que hace los vinos tintos Jal\u00e1 y Koja\u00e1, nombres tomados de culturas ind\u00edgenas de esta regi\u00f3n, como la kiliwa, en v\u00edas de extinci\u00f3n.<\/p>\n<p>Cabe comentar que el tinto Jal\u00e1 cosecha 2005 que probamos, <em>blend<\/em> de cabernet sauvignon de Guadalupe y grenache de San Vicente, es uno de esos caldos de los que se suele decir reflejan la salinidad propia de la proximidad de estas tierras con el mar, aunque a Gaertner el tema de los vinos salados de Baja California le sabe a clich\u00e9.<\/p>\n<p>El edificio de esta peque\u00f1a vin\u00edcola \u2014que produce dos mil cajas anuales\u2014 es como un b\u00fanker miniatura, semienterrado en estos suelos que lo mismo combinan arcilla, roca y arena. Est\u00e1 hecho de un material aislante llamado <em>foam<\/em> que Prieto fue armando como si estuviera jugando lego.<\/p>\n<p>De pie, frente a una barra sobre la que van surgiendo las botellas como por arte de generosa magia, mientras contemplamos como cae la fr\u00eda tarde all\u00e1 afuera, se arma un amistoso mano a mano Vinisterra-Tres Valles en el que se habla de todo, como por ejemplo de la falta de compromiso de los restauranteros mexicanos para apoyar realmente el vino nacional. Despu\u00e9s de sesudas discusiones, la gran conclusi\u00f3n de la jornada fue enunciada por Prieto de la siguiente forma:<\/p>\n<p>\u2014El vino es mucho mejor de lo que pens\u00e1bamos y la situaci\u00f3n no es tan buena como se dice.<\/p>\n<p>La sesi\u00f3n concluye en la cava semisubterr\u00e1nea de Tres Valles, donde de nueva cuenta la gentileza de Prieto nos permite probar algunos de sus vinos directamente de la barrica, oportunidad que aprovechamos para degustar, entre otros, de un tinto barbera 100 por ciento, perfumado, \u00e1cido, con notas a mucha guayaba. Es una inc\u00f3gnita, a\u00fan para el mismo Prieto, saber con qu\u00e9 variedades lo combinar\u00e1 y cu\u00e1ndo saldr\u00e1 al mercado. Pero una cosa es cierta: nuevos vinos esperan.<\/p>\n<p>Pau Pijoan es un m\u00e9dico veterinario jubilado, de 55 a\u00f1os, que un d\u00eda tom\u00f3 la decisi\u00f3n de abandonar el buc\u00f3lico Distrito Federal y se encontr\u00f3 con que el Valle de Guadalupe pod\u00eda ser un lugar m\u00e1s habitable que la capital a la que llegaron sus padres, exiliados espa\u00f1oles de la Guerra Civil.<\/p>\n<p>Que alguien llegue hasta su casa, en medio de la nada, supone una ocasi\u00f3n especial. Y para esos eventos, Pijoan siempre est\u00e1 preparado. Detr\u00e1s de la barra, descorcha sus vinos, que se han ganado la buena fama de ligeros, como la vida que lleva.<\/p>\n<p>\u2014Me gustan los vinos elegantes, sencillos, amables \u2014se\u00f1ala.<\/p>\n<p>Comenzamos, como es costumbre, con un blanco. Un Silvana, que es el nombre de una de sus hijas. <em>Blend<\/em> de chenin blanc, sauvignon blanc, chardonnay y moscatel.<\/p>\n<p>Le preguntamos por qu\u00e9 mucha gente desestima a los vinos blancos.<\/p>\n<p>\u2014Mucho de la ca\u00edda de los blancos es porque exageraron en esos chardonnays pesados. Yo aspiro a que puedas pistear con mis vinos sin que te pase nada.<\/p>\n<p>Hay que considerar que la vinificaci\u00f3n de los blancos es m\u00e1s costosa que la de los tintos y por eso se hacen en menor cantidad. Y porque esta regi\u00f3n es joven y quedan muchos experimentos por hacer.<\/p>\n<p>Salimos al jard\u00edn a comer.<\/p>\n<p>Los ceviches de La Guerrerense, el c\u00e9lebre puesto de Ensenada, le van muy bien al blanco. Continuamos con una barbacoa de borrego y tortillas de ma\u00edz, que acompa\u00f1amos de un tinto Leonora 2006, combinaci\u00f3n de cabernet sauvignon y merlot.<\/p>\n<p>Los vinos Pijoan, que llevan los nombres de su mujer y sus hijas, son elaborados con uvas de los vi\u00f1edos Bibayoff y cuentan con la asesor\u00eda de Hugo D\u2019Acosta, de quien Pijoan fue alumno en la Estaci\u00f3n de Oficios El Porvenir, mejor conocida como la escuelita, uno de los principales semilleros de vinicultores mexicanos en la \u00faltima d\u00e9cada.<\/p>\n<figure id=\"attachment_945\" aria-describedby=\"caption-attachment-945\" style=\"width: 500px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-945\" title=\"Una porra para doctor Pijoan\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/vinisfera.com\/r\/wp-content\/uploads\/2008\/05\/Una-porra-para-doctor-Pijoan.jpg?resize=500%2C113\" alt=\"\" width=\"500\" height=\"113\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/vinisfera.com\/r\/wp-content\/uploads\/2008\/05\/Una-porra-para-doctor-Pijoan.jpg?w=500&amp;ssl=1 500w, https:\/\/i0.wp.com\/vinisfera.com\/r\/wp-content\/uploads\/2008\/05\/Una-porra-para-doctor-Pijoan.jpg?resize=300%2C67&amp;ssl=1 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-945\" class=\"wp-caption-text\">Una porra para doctor Pijoan<\/figcaption><\/figure>\n<p>Las tres gr\u00faas gigantescas del puerto de Ensenada lucen como animales fant\u00e1sticos sacados de la Guerra de las Galaxias. Es el escenario que tenemos frente a nosotros, en este domingo soleado, sin una sola nube en el cielo, en que se lleva a cabo El Festival de las Conchas y el Vino Nuevo. Nos encontramos en la terminal de cruceros. Una l\u00ednea de <em>stands<\/em> con carpas blancas recorre una parte del per\u00edmetro del sitio, ofreciendo la m\u00e1s reciente cosecha de vinos blancos de la regi\u00f3n, as\u00ed como toda clase de platillos preparados con ostras, perfecto maridaje.<\/p>\n<p>La gente se pasea a sus anchas, portando su copa o su vasito de vino, mientras en un sal\u00f3n improvisado a manera de tienda, el grupo de chefs invitados ofrece una exhibici\u00f3n a manera de charla o clase de cocina.<\/p>\n<p>En una de las mesas encontramos a Hans Backoff, siempre elegante.<\/p>\n<p>Es un d\u00eda para estar optimistas, y as\u00ed est\u00e1 \u00e9l.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfC\u00f3mo ve el panorama para el vino mexicano?<\/p>\n<p>\u2014Lo veo maravilloso. Mira el entusiasmo \u2014hace un gesto con la palma de su mano\u2014. Este evento lo hicimos sin promoci\u00f3n.<\/p>\n<p>El sol est\u00e1 que quema y Backoff hizo bien en traerse sombrero. Un grupo de muchachas que ha venido desde Tijuana, maquilladas y con vestidos, lo escucha con disimulo. El en\u00f3logo de Monte Xanic contin\u00faa:<\/p>\n<p>\u2014Veo con muy buenos ojos que haya nuevas vin\u00edcolas. No hay un s\u00f3lo vino bueno, sino muchos. Los mexicanos nos est\u00e1n dando un gran apoyo.<\/p>\n<p>\u2014Con respecto al problema del agua y al manejo que le est\u00e1n dando las autoridades locales y estatales, \u00bfqu\u00e9 detecta m\u00e1s: corrupci\u00f3n o incompetencia?<\/p>\n<p>Sin dejar de sonre\u00edr, Backoff contesta:<\/p>\n<p>\u2014Ninguna de las dos. Estamos teniendo apoyo para resolver el problema.<\/p>\n<p>En su opini\u00f3n, urge hacer la conexi\u00f3n del acueducto Rosarito-Ensenada, mismo que le surte de agua a Tijuana y que viene desde Mexicali, donde desemboca el R\u00edo Colorado.<\/p>\n<p>\u2014Pero si quieres llamar la atenci\u00f3n sobre otro problema grave que tambi\u00e9n tenemos, entonces investiga sobre las toneladas de arena que se est\u00e1n llevando a Estados Unidos para la construcci\u00f3n. Nos est\u00e1n saqueando. De Ojos Negros, del Valle de Guadalupe. Y esas son concesiones federales.<\/p>\n<p>En el campo, los vi\u00f1edos muestran ya franco crecimiento. De los troncos \u00e1speros y secos hace algunas semanas que brotaron las hojas verdes. Y entre las hojas, ya se ven por ah\u00ed algunas flores en forma de diminutos racimos. El ciclo comienza de nuevo.<\/p>\n<p>Estamos en Vi\u00f1as Liceaga, con el qu\u00edmico Juan Pedro Mend\u00edvil, caminando por un surco de tierra que se nos mete en los zapatos como si fuera harina, entre sarmientos de cabernet franc.<\/p>\n<p>Mend\u00edvil es un delgado sonorense de apenas 28 a\u00f1os, de los cuales lleva siete laborando en la Vi\u00f1a de Liceaga, una bodega a\u00fan peque\u00f1a que produce cuatro mil cajas al a\u00f1o, tres mil de tintos y mil de blancos. Aunque la propiedad es de 20 hect\u00e1reas, por el momento los cultivos s\u00f3lo ocupan tres.<\/p>\n<figure id=\"attachment_937\" aria-describedby=\"caption-attachment-937\" style=\"width: 500px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-937\" title=\"Bodega de Paralelo, en Valle de Guadalupe\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/vinisfera.com\/r\/wp-content\/uploads\/2008\/05\/Bodega-de-Paralelo-en-Valle-de-Guadalupe.jpg?resize=500%2C257\" alt=\"\" width=\"500\" height=\"257\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/vinisfera.com\/r\/wp-content\/uploads\/2008\/05\/Bodega-de-Paralelo-en-Valle-de-Guadalupe.jpg?w=500&amp;ssl=1 500w, https:\/\/i0.wp.com\/vinisfera.com\/r\/wp-content\/uploads\/2008\/05\/Bodega-de-Paralelo-en-Valle-de-Guadalupe.jpg?resize=300%2C154&amp;ssl=1 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-937\" class=\"wp-caption-text\">Bodega de Paralelo, en Valle de Guadalupe<\/figcaption><\/figure>\n<p>\u201cTuve el placer de conocerlo\u201d, dice, refiri\u00e9ndose a Eduardo Liceaga. Antes de morir, en agosto de 2007, el propietario lo dej\u00f3 al cargo de la producci\u00f3n. La se\u00f1ora Mirna de Liceaga se qued\u00f3 al frente.<\/p>\n<p>La sala de degustaci\u00f3n, que est\u00e1 decorada en un estilo colonial mexicano, con grandes ventanales, es una de las m\u00e1s frescas y amplias que nos ha tocado visitar. A la orilla de la carretera, hay dos arcos en construcci\u00f3n, que marcar\u00e1n la entrada a la bodega, seg\u00fan las instrucciones que dej\u00f3 el propio Liceaga.<\/p>\n<p>\u2014Lo mejor para nosotros es crecer con vi\u00f1edos \u2014dice Mend\u00edvil.<\/p>\n<p>Este joven tiene muy presente el problema del agua, pero se muestra tranquilo. Avisora un buen futuro para el valle de San Antonio de las Minas y para la regi\u00f3n en general.<\/p>\n<p>\u2014Veo muchos cerebros trabajando que quieren sus negocios, que quieren sus vinos. Est\u00e1n innovando, est\u00e1n trabajando y han crecido.<\/p>\n<p>El desarrollo de estos valles, seg\u00fan lo refieren los vitivinicultores, tendr\u00e1 que bordear con cuidado la l\u00ednea que une la defensa del agua, con los usos del suelo y con una adecuada infraestructura tur\u00edstica y de servicios. La denominaci\u00f3n de origen puede esperar.<\/p>\n<p>Se impone un delicado equilibrio.<\/p>\n<p><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-947\" title=\"plano Ensenada\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/vinisfera.com\/r\/wp-content\/uploads\/2008\/05\/plano-Ensenada.jpg?resize=500%2C523\" alt=\"\" width=\"500\" height=\"523\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/vinisfera.com\/r\/wp-content\/uploads\/2008\/05\/plano-Ensenada.jpg?w=500&amp;ssl=1 500w, https:\/\/i0.wp.com\/vinisfera.com\/r\/wp-content\/uploads\/2008\/05\/plano-Ensenada.jpg?resize=286%2C300&amp;ssl=1 286w\" sizes=\"auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ensenada de Todos Santos, en Baja California, es la puerta de entrada a los valles de San Antonio de las Minas, Guadalupe y Santo Tom\u00e1s, hoy por hoy la zona vitivin\u00edcola m\u00e1s importante del pa\u00eds. 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