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El Furmint de Tokaj seco está entrando en las grandes ligas de los vinos blancos.

El Furmint de Tokaj seco está entrando en las grandes ligas de los vinos blancos.

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Los tiempos están cambiando para Tokaj, la región Húngara afamada mundialmente por sus vinos dulces de alto vuelo. En esta nota el autor nos da un recorrido por los más recientes acontecimientos alrededor de los vinos secos de Tokaj.

Por Jozsef Kosarka

Viñedo en Tokaj

 

Últimamente, la afamada región de Tokaj no se distingue solo por el Aszú, su vino generoso emblemático sino por los secos elaborados a base de la variedad Furmint, que han empezado a llamar la atención de la prensa extranjera especializada. Ya no son pocos los críticos de vino que vienen  entusiasmándose con los mejores exponentes que se elaboran por bodegas de gran prestigio a partir de uvas cosechadas en pagos delimitados con características particulares. Hace  poco, por ejemplo, la célebre personalidad inglesa de la cultura del vino Jancis Robinson, ha formulado su opinión que “…el potencial extraordinario de Tokaj se puede detectar solamente por medio de sus vinos secos y principalmente del Furmint” y ha afirmado que este monovarietal ciertamente podría competir con otros grandes secos a nivel mundial.

El nombre de esta variedad debe ser bien conocida por la mayoría de los amantes del Tokaji Aszú, porque entre las tres autóctonas blancas que se utilizan para su producción, ésta representa la porción más grande, debido a que se ha adaptado muy bien a la geografía y al clima de la región. La de Tokaj se encuentra en la parte nororiental de Hungría y su ubicación en las suaves laderas de los Montes Zemplén, que son bordeadas por el Rio Bodrog, ofrece condiciones ideales para la perfecta maduración de la Furmint (y al dejarla vendimiar más tarde de lo habitual se le permite el debido desarrollo de podredumbre noble).

Uva Furmint

El origen de la Furmint no está comprobado con certeza pero se coincide en que  se trata de una variedad autóctona de la Cuenca de los Cárpatos. Según los archivos, en Hungría está presente a partir del siglo XII y podría haber provenido de Francia o Italia. Posteriormente se ha radicado íntegramente en el territorio de aquel entonces nacional y ha logrado alta popularidad no solo en la región de Tokaj sino también en algunas otras.  En la actualidad se la considera como una de las más características de las blancas húngaras y se cultiva en varias zonas de los alrededores inmediatos del país también. (En Eslovenia se conoce como Sipon, en Croacia como Posip y en Austria como Mosler.)

La planta se adapta bien a la mayoría de suelos profundos pero prefiere los volcánicos compactos ricos en minerales. Las parras son vigorosas con hojas aladas y bien resistentes. Los racimos de forma cilíndrica son medianos a grandes y compactos. Las bayas de piel gruesa  y de color amarillo manchado son bastante jugosas.

Un vino Furmint seco puede ser de color amarillo paja o también de intenso dorado. En nariz se alían la notas discretamente florales y suavemente afrutadas: aromas a membrillo, damasco y cítricos, con toques de flores de tilo y acacia. En boca presenta cuerpo con buena estructura. Tiene acidez justa e intensidad frutal (y a veces ligeramente vegetal). Al final  deja un recuerdo  de excelente armonía y  gran persistencia  que alargan el paladar. En los años recién pasados se han lanzado a los mercados nacional y extranjero varios vinos notables de este tipo que han conquistado fácilmente tanto a los enófilos fanáticos como a los reconocidos expertos.

Los grandes secos de István Szepsy, quien ha sido llamado “El Rey del Aszú” y es la personalidad más altamente estimada de la vitivinicultura húngara, representan una categoría particular y los mejores  “han cambiado el paradigma de los vinos secos de esta región”. En una entrevista de prensa él comentó que esta variedad “es fantástica si es perfectamente madura” y su vino “refleja el  terruño a manera como los vinos dulces no lo pueden”. Al mismo tiempo, él expuso también su opinión que el Furmint “…es una cepa difícil. No la cultivaban en otras regiones porque es heterogénea. Se quedó bien en Tokaj porque no se puede sustituir con otra para la producción de vinos dulces”. Los más típicos de Szepsy vienen de viñedos  ubicados a mayor altura y de plantas controladas con bajo rendimiento. Sus más apreciados vinos se elaboran a partir de uvas seleccionadas por pagos (Urágya, Szent Tamás, Urbán, Betsek, Lapis) y se  añejan por varios años antes de su comercialización.  (Al presente, en el mercado local se consigue los de la vendimia de 2009 y algunos de las anteriores. El precio del Szepsy Szent Tamás Furmint 2009 es de USD 55/botella.)

Otro bodeguero de Tokaj que está obteniendo creciente reconocimiento internacional es Zoltán Demeter cuyos vinos han convencido al columnista Michael Franz (The Washington Post) que el Furmint da prueba que a partir de esta variedad también se logra elaborar “vino seco extraordinario”.  Recientemente, para un bloguero “doctor” (The Wine Doctor) la cata de los vinos de Demeter ha sido “…una verdadera emoción”. El Demeter Veres Furmint 2009, que no ha pasado por barrica,  ha sido seleccionado entre los tres mejores del año pasado por Matt Kramer, destacado editor contribuyente de la revista norteamericana Wine Spectator, calificándolo –a su propio gusto– como “nada menos que espectacular” y “verdaderamente singular”. (El precio en vinotecas locales es de USD 25/botella.)

Recientemente, en un articulo del diario con tradición centenaria de la ciudad de los vientos estadounidense se pudo leer que la Furmint da “vino de mesa estupendo” que “encaja excepcionalmente con pescados y mariscos debido en gran parte a su acidez”.(Se menciona el Royal Tokaji Furmint 2009 que cuesta USD 15/botella).

El número de los fervientes aficionados de los vinos de Tokaj es cada vez mayor y muchos de ellos visitan la región, que es una belleza pictórica fuera de lo corriente y hace un par de años ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad en la categoría de paisaje cultural. En este lugar se da cuenta que el correr del tiempo no es rápido y cuando se efectúa una visita a  las bodegas a degustar la amplia gama de vinos, uno se siente desconectado del mundo vertiginoso.  No es ninguna casualidad que hace unas semanas la otra revista de renombre internacional haya elegido Tokaj como uno de los destinos enoturísticos TOP10 para el año presente.

Fotos: Tibor Dékány(TokajFurmintViñedo,TokajFurmintUva); tokaj-utikalauz.hu (TokajCentro)

Dr. József Kosárka

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